PRINCIPIOS BIBLICOS PARA LOS BUENOS MATRIMONIOS.

4 PRINCIPIOS BIBLICOS PARA LOS BUENOS MATRIMONIOS

 

     "El error principal que los matrimonios cometen es el de olvidar los principios o reglas que la Palabra de Dios establece. Lo establecido por Dios para la familia no debería ser ignorado por los esposos y esposas. La decadencia de valores en la familia, los índices de divorcio y la falta de amor verdadero están en el corazón del hombre que se aleja de Dios para seguir sus propios caminos."

 

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Henry Preza

henrypreza@gmail.com

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La gente busca miles de maneras para hacer funcionar sus matrimonios. Desde las cosas más lógicas  hasta lo más ingenuo es practicado por las personas en sus hogares.

 

El error principal de estas decisiones no está en andar probando, ni en escuchar cualquier cosa para ponerla en práctica. Estos son errores menores, pero, aunque errores,  no están en el centro del asunto,  ni es el todo del error.

 

El error principal que los matrimonios cometen es el de olvidar los principios o reglas que la Palabra de Dios establece. Lo establecido por Dios para la familia no debería ser ignorado por los esposos y esposas. La decadencia de valores en la familia, los índices de divorcio y la falta de amor verdadero están en el corazón del hombre que se aleja de Dios para seguir sus propios caminos.

 

Examinemos brevemente cuatro prácticas bíblicas que los buenos matrimonios utilizan para darle estabilidad y durabilidad a sus hogares.

 

Principio 1: “Dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá su mujer, y serán una sola carne.” Génesis 2:24”

 

Este principio bíblico es fundamental para el matrimonio. Dios busca que los esposos sean una sola carne y haya separación del hogar de los padres. Se ha comprobado a través de la experiencia de cientos de parejas que el casarse y quedarse a vivir en la casa de uno de los padres suele ser un grave error que causa problemas de todo tipo.

 

Dios quiere que haya unidad total en el matrimonio. Menciona hombre y mujer… serán una sola carne. No dice Suegra, tío, primo, hombre y mujer serán una sola carne. Hay varias razones por las que este es un grave error. Usted verá que Dios no se equivocaba  con su mandamiento. Aquí algunas de las razones por las que puede ser mortal comenzar un matrimonio en la casa de los padres:

1.      Los primeros meses son de adaptación para la pareja: Es normal que al principio se conozcan las verdaderas diferencias que tienen y se discutan. No habrá adaptación real si se vive con otras personas. No puedes conocer a alguien a profundidad si otras personas están interviniendo.

2.      No se pueden arreglar los problemas eficazmente: Tendrás que ocultarte para discutir cualquier problema que haya. Los padres de él (ella) querrán intervenir en tus decisiones y manipularles para que siempre hagan lo que ellos dicen. Ustedes serán los niños de ellos y no pensarán que son un matrimonio que debe aprender por si solo. Si otros toman tus decisiones nunca maduraran en el hogar.

3.      Problemas en la crianza de los hijos: Cuando los hijos lleguen los abuelos van a querer que la disciplina sea como ellos dicen. Si tú lo castigas ellos querrán evitarlo, o viceversa, los castigarán sin tu permiso. Eso te aseguro que te va a doler y no vas a poder hacer nada. Si les dices que no lo hagan seguramente que te sacarán en cara que la casa es de ellos y tú no mandas allí. También, pueden mimarlos desmedidamente para que ya no crean a tus castigos aún cuando sea necesario.

4.      Viva sexual anormal: Las relaciones sexuales son una parte fundamental dentro del matrimonio. Las parejas que viven con otras personas no pueden satisfacer sus necesidades sexuales con libertad, pues, se sienten controlados. Esto trae frustración, enojo y amargura. Dios ha establecido que la pareja se satisfaga mutuamente. Si esto no sucede no por culpa de uno de los dos sino por terceros se deteriorará y probablemente se pierda el interés, se busca otra persona, lo cual seria adulterio, o se armen pleitos.

5.      Problemas en el área financiera: Si bien es cierto la pareja que se queda en la casa de los padres lo hace para tener más solvencia financiera, la verdad es que con el pasar del tiempo más de alguien se los va a sacar en cara en ese hogar. Podría ser que el padre de ella en un momento de ira los trate de mantenidos, sanguijuelas, que ni aportan mucho a la casa. La buena relación que hubieras tenido desde lejos con los suegros se verá dañada de forma duradera si sigues allí.

Es mejor vivir solos en un lugar, con limitaciones financieras que pasar por todo esto. Dios no se equivoca. Si lo quieres intentar te vas a meter en problemas y la Palabra de Dios te los quiere evitar. Ella no miente. Cuando tú dices que a ti no te pasará estás diciendo: “Dios te equivocaste, soy más inteligente que tú, voy a burlar tus mandamientos y varás que tu Palabra es anticuada”

Mejor no te rebeles sino que sigue con amor los mandamientos de Dios.

 

Principio 2: La fidelidad no es una opción es una obligación. No se ama para casarse. Uno se casa para siempre amar.

 

El matrimonio no dura sólo si tú amas y si no amas lo dejas y buscas a otra. Eso no es cierto. Es lo inverso, se tiene que amar porque se esta casado y no es una opción. Es un amor que no debe desaparecer.

 

La fidelidad no debería ser una idea anticuada, como se le ve hoy en día. Yo estoy de acuerdo en la fidelidad absoluta que consiste en ser fiel en los pensamientos, sentimientos y actuaciones.

 

Nadie puede decir: “Yo soy fiel, solo que me gusta besar a mi secretaria, o sólo estoy jugando con ella; me gusta llamarle y platicar” Pero, la infidelidad no es sólo acostarse con una mujer o un hombre. Es una actitud del corazón. Sólo puede ser una llamada donde  se hable de los dos, o haya cierta intimidad verbal que sólo hay con el esposo(a), pero, es  infidelidad como cualquier otra porque la exclusividad del matrimonio se le está dando a otra persona.

 

Podría ser salir a comer con otra persona para quejarse de las cosas que no le gustan del hogar, y la víbora con su cola comienza a consolar y a comer a su víctima. Probablemente, caigan o no, pero, la infidelidad ya comenzó. Algo se ha perdido. Lo que sólo le dabas a tu esposa, esa mirada, ese toque en el brazo, ese tomar de la mano se lo estás dando a otra. Eso esta peligroso.

 

Es muy difícil que el otro cónyuge note la infidelidad en esta etapa porque el corazón es engañoso y las cosas están borrosas aún. Sin embargo, en el corazón del otro hay una mala intención y un deseo de pecado que quiere comenzar a satisfacer. Podría ser sólo un abrazo al principio, pero, un abrazo que tú sabes que no esta bien, que es diferente a un abrazo normal, y sabes que no se ve bien, pero, en realidad no te importa la opinión de tu esposo o esposa.

 

Entre los cónyuges las relaciones sexuales son bendecidas por Dios, pero, fuera son un pecado. Sea sólo una fantasía de tales relaciones o el pecado en sí, esto está mal, estás pecando, te sentirás culpable y levantarás sospecha a tu alrededor.

 

No hay mayor regalo que le puedas dar a tu esposo o esposa que la fidelidad. Para eso te casaste,  porque amabas y querías vivir con esa persona para el resto de tu vida. ¿Por qué ahora eres un tonto y quieres hacer todo lo contrario? ¿Qué vas  a ganar con esa relación ilícita?

 

Te voy a decir lo que vas a perder: vas a perder toda tu credibilidad ante la sociedad, la gente te verá mal, tus hijos se sentirán confundidos, tu economía se vendrá abajo, tu esposa se sentirá frustrada y engañada y tú te sentirás en un callejón sin salida. Sobre eso habrás perdido tu comunión con Dios y él no te apoyará en ninguna de tus infidelidades.

 

Puedes hasta morir, pues, la paga del pecado es muerte. Infidelidad sembrada cosecha más infidelidad y te aseguro que cuando te arrepientas ya será demasiado tarde para que la gente, tus hijos y tu esposa hayan olvidado todo.

 

La Biblia no se equivoca: “Si en vida del marido se uniere a otro varón (dice a la mujer), será llamada adúltera” (Romanos 7:3). Al hombre dice: “Cualquiera que mira a una mujer para codiciarla ya adulteró con ella en su corazón” (Mateo 5:28).

 

La Palabra de Dios condena la Infidelidad, condena las relaciones ilícitas, esta en contra de las obras de la carne. No quiere que el hombre y la familia se pierdan. (Gálatas 5:19-21)

 

Todo matrimonio exitoso practica la fidelidad. La fidelidad no necesita explicación. Eres o no fiel. Ese es el punto. La fidelidad es una actitud del corazón y no le hace daño a nadie. Ser fiel no es difícil. Todo depende de la disposición de tú corazón.

 

Cierra las puertas por las que puede entrar el pecado, toma decisiones correctas, se exclusivo a tu esposo(a). Eso te ayudará mucho para agradar a Dios y cumplir tu voto “hasta que la muerte los separe.”

 

Principio 3: La regla del amor y el respeto.

 

El amor no es simplemente un sentimiento, una atracción física o un enamoramiento locuaz. Va mucho más allá de lo que nosotros podemos sentir o prever para el futuro.

 

El amor en el hombre debe ser al estilo de Cristo (Efesios 5:25), tal como él amó debemos nosotros amar. Allí está el papel principal del hombre para con su mujer.

 

Si hay amor verdadero al estilo de Cristo nada podrá separar ese hogar. Podrán venir tempestades, noches de oscuridad, enfermedades, oportunidades pecaminosos, pero, nada podrá separar a una pareja donde hay amor.

 

El apóstol Pablo da una definición exacta del amor, dice: El amor es paciente, es bondadoso. El amor no es envidioso ni jactancioso ni orgulloso. No se comporta con rudeza, no es egoísta, no se enoja fácilmente, no guarda rencor.
El amor no se deleita en la maldad sino que se regocija con la verdad.  Todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor jamás se extingue, mientras que el don de profecía cesará, el de lenguas será silenciado y el de conocimiento desaparecerá. (1 Corintios 13:5-8)

 

¡Que descripción más linda del amor! Si todas las parejas la pusieran en la práctica les aseguro que se evitarían muchos obstáculos.

 

En el matrimonio debe haber amor y respeto. El respeto está en que el hombre trate a su mujer con dignidad amándola aun con las diferencias que puedan tener.

 

La mujer debe respetar la posición dada por Dios al marido (1 Corintios 11:3). Mientras que el hombre le ama con cariño como lo manda el Señor, ella debe someterse al liderazgo de su marido  respetándolo.

 

El matrimonio no es para gritarse, ofenderse, incomprenderse o golpearse. Hay que respetarse. Por ejemplo, se dice que cuando en un hogar hay un golpe jamás  terminan de haberlos. Cuando se pierde el respeto se perdió la dignidad que se tenía el uno por otro. Si no hay respeto a la persona de su esposo(a), cualquier cosa puede pasar.

 

Así que, el amor y el respeto son fundamentales en los buenos matrimonios. Para que un matrimonio funcione no hay claves, hay amor y respeto.

 

Cuantas parejas han perdido el amor, y tal vés ese sea tu caso. ¿Cómo puedo recuperar el amor te preguntarás? ¿Cómo puedo volver a tener respeto por mi mismo y por mi familia en primer lugar? Cuando el amor se apaga, se puede volver a encender. Sólo toma la decisión de amar. Comienza a hacer todo lo que hacías cuando amabas. Vuelve a los detalles, vuelve al respeto, vuelve al buen trato. Pero, ¿Es que no lo siento? No importa, Dios se encargará de ir encendiendo esa llama cada vez más y más si tú tienes la disposición. Toma la decisión de amar y Dios no te dejará sólo. Encomiéndate a él. Pídele que te enseñe a amar como él. Esas oraciones nunca dejan de ser respondidas. A veces el amor comienza con una decisión, pero, a eso le sigue el nacimiento del amor constante, y no te arrepentirás.

 

Platica con tu cónyuge sobre volver a amar y respetarse, lleguen a un acuerdo, perdónense todas las faltas de respeto. Dios les ayudará a restaurar su hogar. Aun están a tiempo.

Principio 4: No separarse nunca.

 

Un problema que acosa la familia es la desintegración o la separación. Por ejemplo, en El Salvador una gran mayoría de familias no viven juntas. La razón principal es la situación apremiante que se vive en el país, la falta de Empleo y oportunidades, que hace que hombres y mujeres vayan a Estados Unidos u otros países en busca de oportunidades de progreso.

 

No esta mal ir a otros países en busca de empleo u oportunidades, el problema esta en tener que separarse para lograrlo. La mayoría de parejas que toman esta decisión terminan siendo infieles, separándose y destruyendo sus hogares.

 

No se separe. El matrimonio es para toda la vida y es para “ser una sola carne”. Si esta separado lógicamente no hay unidad. Esta situación arruinará su familia.

 

Quién no conoce a parejas que hacen esto de separarse en mutuo consentimiento por largo tiempo y falla él o ella. Por eso, Dios solo permite la separación para orar. La Biblia lo dice más claro que yo: “No se nieguen el uno al otro, a no ser de común acuerdo, y sólo por un tiempo, para dedicarse a la oración. No tarden en volver a unirse nuevamente; de lo contrario, pueden caer en tentación de Satanás, por falta de dominio propio(1 Corintios 7:5)

 

La causa principal por la que los esposos no deben separarse por mucho tiempo Pablo la dice: “pueden caer en tentación.”Algunas personas fingidoras y barnizadas con religión argumentan sus separaciones así: “Nosotros nos separamos porque no necesitamos de sexo, yo en mi trabajo y ella en la casa, no hay complicación con el sexo. Eso es para ‘Mundanos’ sin dominio propio.”

 

Estas personas están viendo el sexo como un pecado, un mal necesario y como una practica vil. Esto es un error. El sexo ha sido establecido por Dios y es una necesidad que todos los seres humanos tienen. Pero, ¿Si tenías el don de continencia para que te casaste? Aunque fuera cierto, qué del otro. No creo que sea un ‘eunuco,’ sino no se hubiera casado. Lo vas a hacer pecar con tu actitud descuidada de no cumplir tu deber conyugal.

 

Por otro lado la separación total por medio del divorcio está prohibida. La separación sin divorcio es igual. Dios no desea que te separes de tu cónyuge sino con la muerte.

 

La Biblia lo dice claro en diferentes porciones, yo cito una: “Por eso, si se casa con otro hombre mientras su esposo vive, se le considera adúltera. Pero si muere su esposo, ella queda libre de esa ley, y no es adúltera aunque se case con otro hombre.”Romanos 7:3

 

Esta bien claro, quien se casa con otra persona mientras su marido o mujer vive comete adulterio.

 

De todas maneras la separación no solamente es dañina por eso. Qué decir acerca de la institución del matrimonio. Dios quiere que los matrimonios estén unidos y reflejen la comunión de Cristo con la Iglesia. ¿Puede acaso el matrimonio ejemplificar el amor de Cristo cuando no viven juntos? Para el Señor no hay matrimonios a control remoto, ni amor satelital, ni Chat matrimonial. Todo eso es una mentira. El matrimonio no sobrevive cuando se esta separado. Y qué decir si los matrimonios no son infieles aun cuando están lejos. Igual, siempre algo se perderá. El amor se irá enfriando, y aunque haya  comunicación el amor se estará apagando y no habrá una manera adecuada de mantenerlo cuidado.

 

La Biblia no miente cuando habla de la no separación. Ni tampoco miente cando habla que hay que amarse y respetarse. La fidelidad jamás estará en juego. El matrimonio ya no debe ser distorsionado con matrimonios infieles, falta de comunicación, ni mala organización. Es momento que los matrimonios vuelvan a Dios y apliquen los principios establecidos por el Señor.

 

Puedes comenzar pidiéndole a Dios que te dé sabiduría para poder aplicar estos principios en su momento, que te dé amor y respeto, fidelidad, que te haga ser un servidor de tu esposo(a), humíllate al Señor y él concederá las peticiones de tu corazón.

 

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Comentarios

En este momento paso por una separación, mi esposo se fue hace un mes y medijo que el amor se había acabado, que no me quiere seguir haciendo daño, el conocio una mujer hace tres años y ella nunca lo dejo en paz, el año pasado compramos una casa el estaba muy contento y decidimos luchar por la familia, todos los días me decía te quiero, pero de un momento a otro tuvo un cambio radical, todo le molestaba, no hablaba y yo sentía que las cosas estaban mal, un día dijo me voy y no volvio, en ese tiempo lo llamaba y siempre lloraba mucho y decía que la había pedido mucho a Dios para volverme a querer y volver con la familia. Pero el decidio que es mejor estar solo y no seguir haciendo daño. En este momento yo estoy muy triste he llorabo inconsolablemente, no entiendo lo que pasa, me siento muy desesperada he hablado tantas veces con Dios y no se cual fue mi error para que se acabara mi hogar.


En este momento paso por una separación, mi esposo se fue hace un mes y medijo que el amor se había acabado, que no me quiere seguir haciendo daño, el conocio una mujer hace tres años y ella nunca lo dejo en paz, el año pasado compramos una casa el estaba muy contento y decidimos luchar por la familia, todos los días me decía te quiero, pero de un momento a otro tuvo un cambio radical, todo le molestaba, no hablaba y yo sentía que las cosas estaban mal, un día dijo me voy y no volvio, en ese tiempo lo llamaba y siempre lloraba mucho y decía que la había pedido mucho a Dios para volverme a querer y volver con la familia. Pero el decidio que es mejor estar solo y no seguir haciendo daño. En este momento yo estoy muy triste he llorabo inconsolablemente, no entiendo lo que pasa, me siento muy desesperada he hablado tantas veces con Dios y no se cual fue mi error para que se acabara mi hogar.


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