MALTRATANDO VERBALMENTE A LA MUJER
MALTRATO VERBAL
Así también es difícil saber cuando una mujer sufre de maltrato verbal. La violencia física uno puede detectarla con mayor facilidad en la mujer por medio de la observación ya que ellas suelen mostrar golpes que son muy evidentes. Pero, en el maltrato verbal los golpes son ocultos y esto hace que uno no pueda determinar si una mujer es víctima o no. Por eso, resulta importante que la mujer víctima de este maltrato no se quede en silencio sino que lo exteriorice para éste se detenga antes de causar mayor daño en ella.
Para comenzar quisiera hablar sobre la forma de pensar que una mujer víctima de maltrato verbal tiene. Debo ser sincero en decir que ésta forma de pensar es muy idéntica a la de las mujeres que sufren maltrato físico o sexual.
Daré algunas ideas al respecto y después hablaré un poco acerca del impacto que el maltrato verbal tiene en la mujer.
1. Ella cree que así es el matrimonio: Uno de los primeros errores de la mujer víctima del maltrato es que piensa que éste es parte del matrimonio y que debe ser soportado.
Estas mujeres no entienden la naturaleza del matrimonio y se vuelven conformistas a la agresión verbal. He escuchado madres que aconsejan a sus hijas dejar que el esposo las maltrate, y lo hacen argumentando lo siguiente: “Así era tu padre, aguanta, tú debes soportar porque así debemos ser las mujeres, ese es tu destino.”
¡No! El ideal de Dios para el matrimonio no es que haya abusos de parte del marido ni maltrato verbal.
2. Albergan la esperanza que las cosas cambiarán algún día: El agresor verbal o físico suele pasar por lo que algunos estudiosos han llamado “la etapa del remordimiento.”
Esta consiste en que el agresor después de haber estallado violentamente vuelve a periodos de calma que pudieran durar mucho tiempo en algunas ocasiones. Esta situación se encarga de hacer albergar esperanzas a la mujer, pues, cree que las cosas cambiarán. Lo que sucede es que el hombre después de haber maltratado verbalmente a su mujer suele pasar por un periodo de “arrepentimiento” en donde ofrece cambiar a la mujer en un futuro.
Sin embargo, esto no es cierto. Solamente es parte del ciclo del maltrato del que la mujer es víctima. De un momento a otro el hombre volverá a reventar en ira con lo que demostrará que el arrepentimiento no era sincero sino que era un simple remordimiento, una táctica para escaparse de la culpabilidad que sobre él recae al maltratar verbalmente a la mujer.
De ningún modo la víctima debe confiar en sus palabras. Sino esperar y demandar que haya frutos de verdadero arrepentimiento y poner límites al maltrato verbal, para notar si de verdad el hombre maltratador cambiará.
El albergar esperanzas lo único que hace es que perdure el problema, ya que impide que la mujer tome soluciones reales a su situación.
3. Se siente culpable por la ira de su esposo: El que maltrata verbalmente tiene la característica de humillará a tal punto a su víctima que la hará creer que ella es la culpable de que él actúe de esa manera.
El que maltrata verbalmente se basa en caprichos e imposiciones no en argumentos valederos. Usted no es culpable de que su esposo sea alguien que no tiene dominio sobre sí mismo.
Él la hace creer de esa manera para que usted nunca piense en ponerle paro a su mal proceder. Ellos tienen miedo que usted las descubra.
Existen mujeres que después de sufrir maltrato verbal pueden decir: “Yo tuve la culpa de que él se enojará al no saber que le molestaría eso.” No obstante, usted no merece que su esposo desahogue la ira sobre usted después de regresar del trabajo o de algún viaje. No mujeres no son adivinas para complacer todos los caprichos de un hombre impulsivo.
Comprenda que la táctica principal de los agresores siempre ha sido sentir culpable a las víctimas como ya lo hemos mencionado en páginas anteriores.
4. Si le cuenta a otras personas dañará a su esposo: El agresor verbal no necesariamente tiene que ser alguien mal encarado y sin estudios. El maltrato verbal está en las familias adineradas como en las pobres. Detrás de muchos políticos, abogados, doctores, pastores y hombres de alta sociedad se encuentran abusadores sexuales, hombres violentos y agresores verbales.
El agresor verbal puede ser alguien que hable refinado ante otras personas, pero, que es un lobo vestido de oveja.
Cuando una mujer es la esposa de uno de estos hombres reconocidísimos suele pensar que no debe decir nada a nadie, pues, dañaría la reputación de su marido. Recuerdo a la mujer de alguien muy reconocido que había estado cuarenta años siendo víctima del maltrato verbal de él y no se lo decía a nadie para no botar la reputación de su marido.
La mujer no debe sacrificar sus derechos para mantener la credibilidad de un sinvergüenza. Es tiempo que las mujeres tomen sus derechos en serio. Al ocultar a este tipo de hombres lo que la mujer está haciendo es colaborar para que su esposo se destruya moralmente, no sea sincero consigo mismo y engañe a otros.
Si usted denuncia a éste hombre le hará un gran favor. No puede haber restauración sin confrontación. Sin el dolor del descubrimiento la herida infectada no puede ser sanada.
5. Él tiene derecho a hacerlo: Otra mentira muy arraigada en el pensamiento de las mujeres está en pensar que el hombre maltratador tiene derecho a agredirla verbalmente sólo por el hecho de ser su hermano, esposo o padre.
El ser un familiar no le da a ningún hombre derecho para maltratar verbalmente a una mujer.
Él pensamiento de que el hombre tiene derecho sobre la mujer para maltratarla verbalmente es muy parecido con el primero que mencionábamos por el hecho que se basa en la suposición y no en la realidad. La mujer que ha perdido su dignidad suele aceptar todo tipo de maltrato, pues, no se siente merecedora de un mejor trato.
Es evidente que la mujer que piensa de esta manera lo hace para resignarse y abrir las puertas de su corazón para que el maltrato entre en toda su magnitud. Frases como ésta son un darse por vencido, como terminar cediendo a lo que la mujer ya sabe que no es incorrecto.
El punto es que la mujer no debe resignarse al maltrato verbal por el resto de su vida sino presentar una resistencia digna diciendo no y resistiéndose con los hechos al maltrato verbal. Dios ha puesto una imagen en ti la cual es especial y que no puede ser alterada ni violentada por ningún hombre.
IMPACTO DEL MALTRATO VERBAL.
Como decíamos en un principio el maltrato verbal tiene implicaciones muy peligrosas para la salud emocional de la mujer siendo el mayor daño que sufre el interno. A continuación veamos el impacto emocional del maltrato verbal:
1. La mujer pierde su identidad: El agresor verbal suele burlarse de la mujer, denigrarla, menospreciar sus ideales, no tomar en cuenta sus ideas. Esto conduce a la mujer a perder su identidad. La mujer ya no sabe quién es ni quién quiere ser, pues, se limita a no tener libertad y a tratar de mantener contento al hombre que la agrede.
El temor a ofenderlo, a causar que él le vuelva a gritar o maltratar hace que la mujer ya no crea en sí misma. Deja de cumplir el ideal que Dios tiene para ella.
2. Se mantiene en temor: Tiene temor a hacer algo que haga explotar a su marido. Tiene temor a que cuando el hombre regrese del trabajo venga de mal humor y se desquite con ella. Por supuesto, que éste temor no hace que ella se defienda sino que busque la manera de alejarse de la realidad y convertirse dependiente del pensamiento del hombre totalmente. Este no es el ideal de Dios para las parejas de esposos, pues, se viola la línea del respeto y la consideración. No hay un amor verdadero de parte del agresor ni un verdadero cumplimiento del papel del hombre dentro del hogar. Está situación, ¿En qué colabora para la felicidad en el hogar? Lo peor es que la mayoría de veces no es un temor que sólo la mujer siente sino que también los hijos son víctimas del maltrato, pues, también se convierten en las víctimas de éste hombre, lo cual, deja un trauma que afectará a los niños por el resto de sus vidas y puede incluso hacer que ellos se conviertan también en agresores cuando se conviertan en adultos.
3. Se vuelve callada: Las mujeres que sufren maltrato verbal son del tipo que nunca pueden expresar sus sentimientos, tienen miedo a hacerlo, incluso con otras personas que no son los agresores, no habla de su vida ni de sus ideas para no desatar la ira del agresor. El problema es que muchas veces no está hablando con gentes que la han agredido, pero, se comporta igual, como si éstas lo fueran, pues, tiende a mantener una forma de vida así. El hecho es que el agresor sigue controlándolas aún cuando no está.
Hay muchachas que al entablar relaciones como el noviazgo o llegar al matrimonio no pueden expresar sus sentimientos, pues, tienen miedo a que el hombre las agreda verbalmente como lo hacía su padre. Esto es una situación traumática. Con lo cual le dan continuidad al problema cuando quizá eso que vivieron jamás se repetirá con su novio o esposo, pero, han sido tan impactadas por el maltrato verbal que siguen dándole continuidad aún cuando ya ha desaparecido.
Sin duda alguna estas mujeres necesitan ayuda para poder superar la situación que ellas vivieron en el pasado y que por medio de los pensamientos persistentes sigue teniendo control sobre ellas.
4. Se desvaloriza a sí misma: Dentro de la pérdida de su identidad la mujer suele quitarse el valor que realmente tiene. Palabras de los agresores, tales como: “Estúpida, no sirves para nada, no vales nada, eres una tonta,” vienen a ser como un martillo que va haciendo creer a la mujer esas mentiras.
Sin embargo, la verdad es que Dios ha dotado a la mujer de dignidad y la ha hecho a imagen y semejanza de él.
Para ir finalizando creo que, todas estas características y la mención de los pensamientos que las mujeres maltratadas suelen tener deben hacernos reflexionar en dignificar a la mujer como ella se lo merece.
La mujer que sufre de maltrato verbal debe comprender que éste problema no es algo normal y que debe ser tratado. Él no hacerlo causará lo que ya mencionamos.
Ella debe exteriorizar su problema a personas de confianza entre los que yo mencionaría a un consejero capacitado para que le expliqué que hacer para romper ese ciclo de maltrato verbal. No es necesario que todo mundo lo sepa, pero, sí debe saberse, pues, eso romperá el silencio que hace que el maltrato verbal continúe.
La mujer debe hacer saber a quién le maltrata que ella tiene derechos por ser hecha a imagen y semejanza de Dios y tomar las medidas correspondientes para que se le respeten. Y si para eso es necesario denunciar al agresor ante las autoridades esto vale la pena y debe ser hecho.
Por supuesto, la mujer debe agotar sus recursos antes que esto suceda. Una solución equilibrada es hacer reconocer al hombre que tiene un problema y buscar ayuda profesional. Esto puede llevar a darle una oportunidad estableciendo reglas y siguiendo de cerca el problema.
Este tipo de solución es sin duda la más ideal, pues, hay una cooperación real y supervisada de las dos partes. Sin embargo, no siempre es posible lograrlo, pero, no hay que dejar de intentarlo por el bienestar del hogar.